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Trastornos del Sueño / Insomnio

Si no logra dormir, está muy bien acompañado. Se estima que los trastornos del sueño afectan al treinta por ciento de la población adulta, y el insomnio es con amplia diferencia la forma más común. Dormir mal tampoco suele ser un problema aislado: amplifica el dolor, desgasta el ánimo, daña la concentración y aumenta el riesgo de accidentes. Por eso tratarlo bien tiende a mejorar varias cosas a la vez.

Insomnio Agudo e Insomnio Crónico

Casi todos hemos vivido el insomnio agudo: la noche en vela antes de un examen, una boda o un vuelo, seguida de un sueño normal una vez que pasa el evento. Ese se resuelve solo.

El insomnio crónico es otra condición. Por lo general implica sueño alterado al menos tres noches por semana, sostenido durante meses. Los clínicos distinguen además el insomnio de conciliación, el de mantenimiento, el mixto, el comorbido y el de despertar precoz, y la distinción importa porque cada uno responde a un énfasis de tratamiento distinto.

Señales que vale la pena tomar en serio:

- Alteración del sueño después de un evento importante de vida, como un duelo, la pérdida del trabajo o un diagnóstico, que dura de días a meses

- Dificultad para conciliar o para mantener el sueño tres o más noches por semana

- Dar vueltas en la cama de forma persistente

- Despertares repetidos con treinta minutos o más tratando de volver a dormir

- Agotamiento mental y físico durante el día, desproporcionado frente a su nivel de actividad

- Despertar bastante más temprano de lo que tenía previsto

Qué Provoca el Insomnio

Las condiciones médicas de base y los eventos estresantes de la vida son las dos categorías más grandes, pero la lista de factores es larga: el duelo, el trabajo por turnos y los horarios cambiantes, la cafeína, el alcohol, las comidas abundantes tarde en la noche, el cigarrillo, el desfase horario, ciertos medicamentos recetados, el estrés y la ansiedad, la indigestión, y condiciones de salud como la artritis, el dolor crónico, el cáncer, el alzhéimer, el párkinson y la depresión.

Las mujeres de todas las edades tienen bastante más probabilidad que los hombres de desarrollar trastornos del sueño de larga duración. Es más frecuente en mujeres mayores, pero puede empezar en la infancia.

Síndrome de Fatiga Crónica

Algunos pacientes duermen la noche completa y aun así despiertan agotados. El síndrome de fatiga crónica, también llamado encefalomielitis miálgica, es una condición distinta y una de las más difíciles de diagnosticar, porque sus síntomas se traslapan mucho con los de otros trastornos. El diagnóstico suele ser un proceso de exclusión con múltiples exámenes. Sus causas siguen sin estar claras, aunque la genética, el estrés, el trauma, el ambiente y las enfermedades físicas o psicológicas coexistentes parecen contribuir. Se diagnostica con más frecuencia en mujeres mayores de cuarenta años que en hombres, y se han identificado casos en pacientes de apenas doce años.

Los síntomas típicos incluyen:

- Agotamiento que el sueño no resuelve

- Dificultad para dormir

- Desgaste extremo después del esfuerzo físico

- Problemas de memoria

- Dificultad para concentrarse

- Mareo

- Dolor y molestia muscular

- Dolor de garganta y ganglios inflamados en el cuello

- Dolores de cabeza

- Sensibilidad a la luz y visión borrosa

- Cambios de humor e irritabilidad

- Entumecimiento o ardor en manos y pies

No existe un medicamento que trate directamente el síndrome de fatiga crónica. Lo que sí se puede tratar son sus componentes: el dolor articular, el sueño alterado, los dolores de cabeza y la falta de energía. Sin manejo durante periodos largos, la condición suele producir depresión secundaria, insomnio y tensión en el trabajo y en las relaciones.

Cómo Favorecen el Sueño los Cannabinoides

La investigación en esta área va en aumento y, aunque hace falta más, la evidencia disponible apunta a la interacción de los cannabinoides con la señalización de la serotonina. La serotonina baja se asocia por igual con la depresión, la ansiedad y el sueño alterado, lo que ayuda a explicar por qué los pacientes suelen reportar mejoría en las tres cosas.

La ventaja práctica frente a los medicamentos convencionales para dormir es la tolerabilidad. Los sedantes recetados con frecuencia traen estreñimiento, mareo, dolores de cabeza, acidez, dolor abdominal, pesadillas y debilidad diurna. Para los pacientes que ya han pasado por varios sin éxito, vale la pena explorar un tratamiento con un perfil de efectos secundarios más suave.

La terapia con cannabinoides también tiende a atender las razones detrás del insomnio y no solo el insomnio en sí. Los pacientes reportan relajación muscular, menos pesadillas recurrentes, menor estrés y ansiedad, y alivio de la artritis o del dolor crónico que los mantenía despiertos. Como consecuencia, el estado de alerta durante el día suele mejorar, y con él la capacidad de rendir en el trabajo y de dejar de cancelarles a los amigos y a la familia. En la fatiga crónica en particular, los pacientes también reportan mejor apetito, menos náuseas y más energía aprovechable.

¿Me Va a Poner en Estado de Intoxicación?

No, salvo que exista una indicación clínica para ello, y para el sueño normalmente no la hay. Las preparaciones de CBD derivadas del cáñamo no son intoxicantes y su acción es enteramente terapéutica. Después de su consulta, nuestros profesionales definirán su dosis y le ayudarán a elegir la vía de administración, sea un aceite, un comestible, una cápsula o un tópico.

Hábitos de Sueño que Hacen que el Tratamiento Funcione Mejor

La terapia con cannabinoides rinde mejor acompañada de una buena higiene del sueño. Nuestros clínicos suelen recomendar:

- Mantener una hora fija para levantarse, incluso después de una mala noche y aunque sea fin de semana

- Bajar el ritmo de forma deliberada antes de acostarse, con meditación, respiración profunda o relajación muscular progresiva

- Hacer ejercicio con regularidad, terminando varias horas antes de dormir

- Evitar las siestas diurnas por más tentadoras que sean, porque desordenan el horario nocturno

- Suspender la cafeína y el alcohol de seis a siete horas antes de acostarse, ya que ambos también provocan despertares para ir al baño

- Evitar las comidas abundantes al final de la noche para reducir la acidez y la indigestión

Combinar estos hábitos con un plan de cannabinoides bien dosificado le da la mejor probabilidad de despertar descansado en lugar de adolorido y sin energía.

Su Plan de Tratamiento en Cura Vida

Antes de tratar, determinamos qué tipo de trastorno del sueño tiene usted, porque los problemas de conciliación y los de mantenimiento requieren formulaciones y horarios distintos. Su plan se revisa y se ajusta conforme su sueño mejora. El tratamiento con cannabis medicinal siempre debe ser supervisado por un médico calificado.

Enfoque de Tratamiento

Formulaciones nocturnas dirigidas a mejorar el inicio y la calidad del sueño, sin somnolencia al día siguiente.

⚠️ El tratamiento con cannabis medicinal siempre debe ser supervisado por un médico calificado.

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